Archivo de la categoría: Pensamiento

Qué difícil es Rezar

Este Curso de Catequesis nos hemos propuesto intentar poner énfasis en el Rezar, en las muchas formas de hablar con Dios… Cada día tenemos más de una ocasión para hacerlo, para darle GRACIAS, para alabarlo y para pedirle montones de cosas…

Y no sólo con las Oraciones que en su día nos enseñaron y aprendimos, ni con la Misa de cada Domingo en la que rezamos en compañía, ni con Cantos litúrgicos…sino teniendo, cada uno, «conversaciones internas» con el Padre, como el Amigo que es…

Y tampoco por obligación, sino porque NOS HACE FALTA…

Estamos con los whatsapps en todo momento y nos olvidamos de la relación directa… ¿¿Acaso no  habrá siquiera un minuto para acordarnos de las personas que nos quieren…de nuestros antepasados…de Él… y rezar por todo ello??

Difícil…. pero no imposible, si lo intentamos… 

Del 18 al 25 de Enero, los cristianos estamos invitados a recordar la oración de Jesús a sus discípulos de «que todos sean uno para que el mundo crea» (Juan 17:21).

Como dice esa canción: 🎶🎶Sólo creerán cuando estemos unidos, sólo creerán🎶🎶…

Difícil…. pero no imposible, si todos ponemos de nuestra parte…

Para rezar bien, no existe ninguna «oración  mágica» que produzca un resultado automático… ni tiene más importancia lo que decimos que el «cómo lo decimos», resultado de repetir y repetir hasta llegar a hacerlo por rutina… San Pablo decía: “Prefiero decir cinco palabras con mi mente que mil en lengua desconocida.” (1 Co 14,19)

Para rezar bien, basta con hacerlo “con todo el corazón, con toda el alma y con todas mis fuerzas” (Mt 22,37 y Mc 12, 33)…

Lo que da valor a una Oración es la fe con que se pronuncia… Por tanto: ¡¡Piensa y siente cada palabra!!… 

Esta es una buena semana para rezar: ¡¡Por todos los que lo necesitan  y por todos los que lo necesitamos!!

 

2017_semana_oracion_unidad_cristianos_cartel

Pequeñas Cosas

«Volviendo de una cita médica madrugadora,  «Seguidor» se quedó fascinado al ver cómo una chica de unos 16 años, al salir del Portal de su edificio, se santiguaba…. ¡Cuántas costumbres cristianas se pierden!  Y es que la cosa no es para menos…En la Parroquia, «Seguidor» sabe que algunos mayores, de 70 para arriba, aún lo hacen: hace 40 años era algo inherente al levantarse ó al salir de casa…pero, por acomodamiento, se ha dejado de hacer, de enseñar y de imitar… 

A «Seguidor» le resulta difícil recordar en qué momento le enseñaron a santiguarse, pero sabía que era algo importante cuando tenía que hacerlo al levantarse, al pasar o entrar en un Templo, cogiendo agua bendita mientras decía: «Que esta agua bendita nos dé Salvación y vida…», ante algún peligro, al oír blasfemar, al bendecir la mesa, al encontrarse con un entierro ó antes de acostarse… Pero, hoy en día, la Señal de la Cruz, o no se hace ó se hace sin el sentido real y verdadero, bien haciendo una mímica ó un garabato…incluso un rito mágico, como si se avergonzaran de los que los ven ó porque lo vieron «malhacer» a otros… Por eso «Seguidor» estaba tan fascinado con el Gesto nada habitual de aquella chica…

Muchos piensan que, al hacerlo, se librarán de la mala suerte ó que es para pedir protección ó para agradecer que algo ha salido bien… Pero, «Seguidor» sabe que es lo que nos distingue a los cristianos: la CRUZ, el lugar donde Jesús murió por nosotros, y, sabe que, al hacer ese Gesto, recordamos la fidelidad a nuestra Fe en un mundo cada vez más contrario a todo lo que sea Dios y Religión…

Por tanto, «Seguidor» nos manda ¡¡Ánimos!! para demostrar que somos cristianos, empezando por estas Pequeñas Cosas…»

Aprender a santiguarse

Aprender a santiguarse

 

La Hostia

Al llegar al Templo estos últimos domingos, nos encontramos con la baja de muchos de nuestros niños porque «tienen Comunión»…

Hemos querido parafrasear este artículo de Julio Santos Pena, escrito en el Blog de «Cousas de Carragal», porque, desde luego que el tema está así de mal… y ¡¡Debemos hacer una reflexión!!

Estamos inmersos en la época de las denominadas «Primeras Comuniones”  que en la actualidad son, en la mayoría de los casos, también las últimas…
En realidad se ha perdido la esencia del significado de tan importante acto religioso para quien cree y para quien se considera católico y, actualmente, casi todo el mundo piensa sólo en el banquetazo (los mayores) y en los regalos, (los niños).
El pasado viernes participé en un acto cultural con motivo del “Día das Letras Galegas” en un colegio público de Marín y salió a relucir un trabajo titulado “La Hostia amarga”. Un niño, con cara de susto le dijo a su profesora: Aquí hay una palabrota”, y la maestra se apresuró a explicarle que no era cierto y que la palabra “Hostia” no es ningún taco aunque se utilice por ciertas personas como tal. El chaval la miró y contestó “Ah, claro! es esa cosa que nos dan cuando comulgamos que sabe tan mal.»…
La anécdota no pasa de un episodio infantil pero vale para hacernos reflexionar sobre las milongas de hoy.     ¿O no?…
La Hostia

Y, ¿Dónde queda nuestro agradecimiento a Jesús por quedarse con nosotros en un simple pedacito de pan…?

¡¡¡Hay que reflexionar sobre lo que tenemos que enseñar a nuestros niños!!!… 

Como cantábamos hoy en Misa: 

Hoy te quiero contar, Jesús Amigo, que contigo estoy feliz. 
Si tengo tu amistad, lo tengo todo pues, estás dentro de mi. 

Después de comulgar, me haces como Tú: me llenas con tu paz. 
En cada pedacito se este pan, completo estas, y así te das… 

Estas ahí por mi, porque conoces que, sin ti, pequeño soy… 
De ahora en adelante, nada nos separara, ya lo veras… 

Te escondes en el pan y, aunque no te puedo ver, 
te puedo acompañar: es mi lugar preferido…       
            Hoy quiero comulgar, abrirte mi corazón así, de par en par;                                         eres mi mejor Amigo. 

Dos mil años atrás, a tus amigos invitaste a cenar y ahí les prometiste 
que con ellos, por siempre, ibas a estar… 

Y ahora, cada vez que el sacerdote eleva el pan en el Altar, 
me pongo de rodillas porque sé que, en esa Hostia, Tú estás… 

Te escondes en el pan y, aunque no te puedo ver, 
te puedo acompañar: es mi lugar preferido… 
                                Hoy quiero comulgar, abrirte mi corazón                                                                          así, de par en par; eres mi mejor Amigo. 

        Me vuelves a salvar como lo hiciste en la Cruz: en cada Misa,                                                                                  Tú, repites tu Sacrificio…                                                                     Hoy quiero comulgar, abrirte mi corazón así, de par en par;                                                                eres mi mejor Amigo, Jesús…