Archivos diarios: 22 enero, 2019

Ánimos de corazón

Cómo somos los seres humanos!!…

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El cuento de Julen

por LUIS HEREDIA, abogado y escritor 

No te duermas pequeñín, no ahora. Ya llegan. Quiero que escuches este cuento…

Había una vez un niño pequeñito, Pulgarcito, menudo y de apenas dos primaveras al que se lo tragó la tierra. Las voces de sus papás llamándolo no fueron suficientes y la oscuridad se hizo en el reino del cuento de la vida.

Una malvada bruja dejó destapado un agujero hambriento y sediento por hacer daño y las garras de las entrañas del ogro oscuro se lo tragó.

Pero la maldad de esa bruja se topó con cientos, millones de hadas buenas y ángeles de corazón hermoso que decidieron ponerse manos a la obra para llegar hasta donde el pequeño aguardaba deseoso por volver a ver el cielo y las caras de sus papás.

Así que vinieron hasta ocho enanitos que trabajaban la piedra en minas lejanas del reino del amor. Llegaron dragones de hierro capaces de comer tierra y personas sabias que dirigieron los trabajos para pasito a pasito, llegar hasta el pequeño, todos ellos vinieron del reino de la solidaridad al grito de “es nuestro hijo”

Y la humanidad a la que este cuentista ponía en duda, se sintió orgullosa  por sus obras buenas en el reino de Totalán.

Mientras, su mamá Blancanieves esperaba deseosa de oír la noticia que el mundo quería escuchar.

Su papa que instantes antes tuvo que escuchar sus lloros, se transformó en Peter Pan para que en su angustiada espera dar esperanza a cuantos le rodeaban a veces sin palabras, volando con su mente hacia él.

Y mientras, Pulgarcito Yulen luchaba y luchaba con tanta fuerza que luego, cuando por fin volvió arriba, vivo, porque eso era lo que el mundo deseaba, asombró a todos por su fortaleza innata para cuerpo tan pequeño. Y la bruja tuvo que rendirse a sus pies, a los pies de sus padres. El pequeño contó que un ángel de tres añitos estuvo abrazándolo todo el tiempo, dándole calor, no dejándole marchar con él.

Y Blancanieves se fundió en abrazo con los enanitos del reino del amor que, lo trajeron vivo hasta la tierra y también con los del reino de la solidaridad...

Espero que así sea el final de mi cuento. Todos lo deseamos como si fuera nuestro propio hijo.